La clausura del Rancho Delustone, ubicado en la comunidad de Cañada Honda, Aguascalientes, no estuvo relacionada con presuntos casos de maltrato animal, sino con irregularidades en la acreditación de la procedencia legal de algunos ejemplares y situaciones consideradas de riesgo para la población.
Vicente Díaz Núñez, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Aguascalientes, informó que durante el operativo fueron asegurados 44 animales, de los cuales 22 podrían ser decomisados al no contar con la documentación necesaria para demostrar su procedencia legal.
Los ejemplares corresponden a seis especies, entre ellas papiones, lémures, bisontes americanos, llamas y cebras. El funcionario precisó que la dependencia no determinó que los animales estuvieran siendo víctimas de maltrato.
De acuerdo con la autoridad federal, los 22 ejemplares cuya procedencia no pudo ser acreditada serían decomisados una vez que se emita el resolutivo correspondiente y trasladados a instalaciones autorizadas para el manejo de vida silvestre. El resto podría permanecer en el rancho si sus propietarios presentan la documentación requerida.
Se estima que el resolutivo podría emitirse en un periodo de entre 15 y 22 días.
Entre las situaciones que fueron consideradas para ordenar la clausura se encuentra la fuga de un antílope, ejemplar que, según la Profepa, se encontraba en celo al momento de escapar, lo que representaba un posible riesgo para la población y obligó a realizar labores para localizarlo y asegurarlo.
También se tomó en cuenta un incidente relacionado con un jaguar juvenil y un menor de edad. Aunque el hecho no dejó consecuencias graves, la autoridad consideró que pudo representar un riesgo tanto para el menor como para el propio animal.
Estos acontecimientos, aunados a las irregularidades en la documentación de algunos ejemplares, fueron considerados por la Profepa para suspender las actividades relacionadas con el manejo y exhibición de vida silvestre en el establecimiento.





