Aguascalientes ha superado el medio millón de vehículos en circulación, y la ciudad intenta responder a este crecimiento con obras puntuales. La infraestructura vial muestra signos claros de saturación, aunque no ha colapsado de forma repentina.
El director de Tránsito del municipio, José Luis Rodríguez Montoya, reconoció que la red vial base no ha cambiado significativamente, pero se ejecutan obras estratégicas para aliviar el flujo en zonas críticas. Entre ellas se encuentra la ampliación de la vialidad Héroe Inmortal y la rehabilitación del Tercer Anillo.
El problema de fondo no radica solo en el número de automóviles, sino en la forma en que creció la ciudad, particularmente por la falta de planeación en el desarrollo de fraccionamientos. Se permitió conectar varias colonias nuevas a una sola vialidad existente, lo que derivó en tráfico permanente y tiempos de traslado largos.
Se ha planteado la necesidad de modificar el Código Urbano para que la infraestructura vial sea previa al fraccionamiento y no posterior. La lógica es clara: primero calles, luego viviendas. Sin embargo, la decisión final recae en la Secretaría de Desarrollo Urbano, que solicita opiniones técnicas a Tránsito, pero no siempre las traduce en soluciones suficientes.
Los puntos más conflictivos ya están identificados, como el Mercado de Abastos y la avenida José María Escrivá de Balaguer, que concentran choques, filas prolongadas y maniobras riesgosas. Se mantienen operativos permanentes en arterias de circulación rápida para contener riesgos.





